lunes, 6 de julio de 2026

Akelarre

 

Las mujeres amigas muchas veces nos reunimos a tomar el algo, a tejer, a pintar, a compartir viajes, a soplar sueños o a comer alrededor de una mesa.

Cuando somos amigas desde niñas, nos hemos visto crecer como el magnolio que había en el colegio. Hubo un tiempo en que necesitó tratamiento porque su tronco estaba débil.

Así también nos hemos sostenido unas a otras, impidiendo que los vientos fuertes nos sacudan o que los huracanes se lleven aquello que tanto tiempo nos ha costado construir.

Los rituales hacen parte de nosotras. Cada una, a su ritmo, con sus alegrías o sus quebrantos, comparte lo que necesita decir y guarda en silencio aquello para lo que todavía no encuentra el momento preciso.

Hace unos días celebramos nuestro propio akelarre. Nos sentamos alrededor de las cartas y, entre símbolos, preguntas, risas y silencios, compartimos un tiempo que, más allá de cualquier interpretación, nos recordó el valor de la amistad, de la escucha y de esos pequeños rituales que sostienen una vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por visitar mi blog.

Si deseas compartir tus opiniones, preguntar sobre mis libros, proyectos literarios o posibles colaboraciones, puedes dejar un comentario. Disfruto leer cada mensaje y responderé tan pronto como me sea posible.

Las pantuflas y el cojín

  Las flores sobre el cojín te van a devorar entera. Que no digas que no te lo advertí. Vamos, no me mires así, ese reojo no te luce, pregún...