martes, 30 de junio de 2026

Y si soñara...


 Con un proyecto a corto plazo. Con vivir fuera de la ciudad. Con mi cabello largo y lacio de nuevo. Cerca del parque de un pueblo en Oriente. 

Si me permitiera soñar como quien dibuja un proyecto. No estaría mal ¿cierto? 

No habrían de importarme el silencio ni la soledad porque a ambas de alguna manera estoy acostumbrada.

Ya no existiría el ruido urbano ni la contaminación ni los calores extenuantes. Me sometería a un cambio, a soltar mis apegos, a expandirme más allá de mis propios límites. 

Podría regalarme espacio para aprender muchas cosas nuevas desde lavar mi propia ropa hasta no usar el ascensor y subir caminando por las escalas. 

Pero primero señores, debo recuperarme de este transtorno neurológico para volver a contar con  la libertad de caminar por calles adoquinadas y de hacer llamadas solo cuando las considere necesarias. Sin más visitas que las aves en mi ventana.


Antes

Antes solía creer que mi alma era tan joven que no había manera de sumarle años. Estaba convencida de que ninguna herida, por grande que fuera su cicatriz, lograría minar mis ganas de seguir viviendo.

Antes miraba el mundo no con ojos de niña, pero sí con una inmensa ingenuidad frente a los demás, a sus intenciones y a lo que esperaban de mí.

Solía tener las manos llenas para regalar sonrisas y escondía mis lágrimas con destreza en una almohada que, sin ser de plumas, siempre me prometía que volvería a volar.

Vivía tan cargada de emociones que ni con pinzas podían sostenerme. Pocas veces he llorado al final de una película y no son muchos los libros que han conseguido hacerlo. No sé si es una forma de protegerme del drama que ya habito, como si no quisiera sumar el peso de personajes que, en ocasiones, han resistido incluso más que yo.

Tengo, eso sí, un alma inquieta. Reflexiva. Llena de preguntas, acertijos y paradojas. Me descubro buscando el origen de todas las cosas y, como sueño a color, también creo en las realidades paralelas.

Mi alma insiste en que existen más vidas. Que esta apenas es un abrebocas de todo lo que continúa. Que, aunque el karma no exista como solemos imaginarlo, siempre hay una posibilidad de volver a empezar.

Quizá ya no crea que el alma permanece intacta con el paso del tiempo. Ahora pienso que también envejece, se desgasta, aprende y se transforma. Pero hay algo que los años, las pérdidas y las cicatrices no han conseguido arrebatarle: la obstinada esperanza de que siempre existe otra manera de renacer.

viernes, 26 de junio de 2026

Ladrones de fotos

No es fácil "ver" en una foto.

Los niños usan el mamarracho como algo más que un juego con la mancha. Pollock hacía vibrar el plano con la energía. La obra ya venía hecha, desde algún sueño o alguna forma de aventura cinética. Juan Gris lleva el plano hacia otra cosa, casi mística.

Palabras de mi amigo Heriberto López cuando le pregunté si las visitas que llegaban a mi blog desde Facebook correspondían al texto o a las imágenes.

Me gustaría creer que ambas se complementan.

Voy a hacer un ensayo.

Quiero saber si vienes motivado por las imágenes, por el texto o por ambos.

Tengo la manera de comprobarlo.

Esta entrada va en blanco. Solo la acompaña este texto.

Algunas veces he usado la misma imagen en entradas diferentes y siempre gana la primera, como si la segunda dejara de existir o ya no despertara interés.

Me interesa este ejercicio porque quiero saber cuántas imágenes viajan y cuántas palabras se quedan.

P. D. Descubrí que Blogger insiste en acompañar esta entrada con la imagen de mi perfil. Ni siquiera el silencio visual es del todo posible.

Florecen las amigas

Creo las mujeres florecemos después de los cuarenta. Ya cuando el afán no dedicarse a exclusivamente a la pareja, críar hijos, o preocuparse solo por la carrera profesional. Hay una mezcla de madurez y experiencia.

Quizás el cuerpo no sea el mismo, pero nos sentimos cómodas en él. Ya no nos importa salir a la calle sin maquillaje y algunas soportan las canas a las que yo si no he podido ceder. 

La conversación con una mujer así, es pausada, alegre, floral. Su mirada dice mucho de sí y cuida sus palabras porque conoce la importancia de decirlas o no a tiempo. Sí, sabe de los tiempos.

Quizás no tenga nociones de los estados de la luna, aunque toda su vida, sus ciclos hubieran estado regidos por ella. 

Lee el horoscopo por curiosidad y no con ansiedad. Cree en el cosmos y en las energías y muchas son creyentes y le tienen especial fe a la Virgen María. 

Cuando se acercan a los cincuenta...los sesenta...saben que han vivido más de lo que les espera y no le temen a la muerte porque están rodeadas de amigas en una sala con un café, sin hablar de las noticias, contando eso sí, de cómo se ha ampliado su familia. Con ellas es que esperan pasar sus últimos días.


martes, 23 de junio de 2026

La expectactiva y el apego

No soy igual que antes...

Más sensible, llena de apegos tuve que comprender que los límites son necesarios, que las expectativas que construimos alrededor de una persona que queremos no corresponden con lo que esa persona es o puede darnos.

Quizás esas expectativas y la realidad funcionan como aquellos espejos distorcionados. Y no es porque algo esté mal, son las circunstancias en las que nos vemos envueltos.

A veces no podemos acompañar a otros en los procesos que están viviendo, en especial porque nosotros mismos no sabemos cómo afrontarlos. 

Y existe un apego personal de lo que fui versus lo que soy. 

Ese es quizás el más difícil de asumir porque implica el desgaste no solo de la mente sino del cuerpo y cuando no responden a como estabamos acostumbrados la frustración hace que esperemos de otros muchísimo más de lo que nostros incluso podemos darnos. 

A veces la comunicación se interrumpe, otras se necesita distancia.


 



viernes, 19 de junio de 2026

Bitácora del presente


 Cuando no me ves por aquí estoy concentrada en una novela, cuando vengo es también porque necesito respirar. 

Llega la noche y mis anhelos se alegran con las cuartillas que logré hoy -- no muchas por cierto--, pero suficientes para ver un avance. 

La almohada es testido de los suspiros de media noche cuando doy vueltas en la cama conversando con un personaje o discutendo la próxima escena.

Un encaje que nadie ve es un pretexto para despertar la sensualidad que en mí, sigue despierta.

Cada voz y cada escena se repiten buscando imperfecciones, buscando las secuencias correctas. Las ciudades cambian, son urbes llenas de luz con diferentes paisajes, en unas mar, en otras montañas. 

El verde y el azul compiten por ser mi favorito y no puedo seleccionar a ninguno porque ambos me habitan. Tengo una manera particular de saltar del pasado al futuro y me cuesta mucho eso de estar en el presente por eso de estar siempre evocando o proyectando.

Quizás la manera más auténtica de anclarme al presente es venir a esta bitácora y narrar el día a día sin pretensiones de ninguna índule, con la esperanza quizás de que un lector se atreva a buscarme más allá de las imágenes con las que complemento mis textos. 


jueves, 18 de junio de 2026

Mamá, pasado presente


Creo que no he hecho ni una sola entrada sobre mamá. No porque no la merezca, por el contrario, creo que todas son para ella. 
Siempre fue mi primera lectora, desde que solía tomar mis diarios a escondidas cuando era apenas una adolescente, hasta cuando comencé a publicar mis primeros cuentos con Yurupary. 
Jorge Barriga fue muy divertido para ella porque se trataba casi de una anécota de mi papá. El coleccionista de diablos si hacía alusión directamente a Jose, mi ex y Traía puesto un jardín fue una apuesta mucho más arriesgada. 

Cuando gané la Beca de Creación Literaria, con Ciento Uno hace quince años ya, trabajaba con Andrés Bustamente, el corrector de estilo en el balcón de su casa y fue conmigo a la ceremonia de premiación, en la que me salté el saludo al Alcalde para ir directamente a agradecerle al jurado. 

Solía preguntarme por Mario, y solía contestarle que era un amigo muy importante en mi vida que iba y venía, para el cual siempre fui solidaria e incondicional. Ella siempre supo que una parte de mí estaba enamorada de él, pero otra sentía que no estaba lista para... no sé qué.

Sufrió mucho mamá. La vida no fue injusta con ella, pero ella si fue injusta con su vida. Cuando debió avanzar se quedó estancada. Cuando debió seguir, miró al pasado. Cuando debió recuperarse, continuó fumando, esa era su manera expresa de manifestar su inconformidad con el mundo, sí, en volutas de soledad. 

La añoro tanto que todas las noches antes de dormir agradezco a Dios por haberla tenido como madre. Quizás no era perfecta, quizás quiso enseñarnos algo a través de su experiencia humana, vivió el desapego y supo migrar los últimos años de su vida con la alegría que antes le había hecho falta. Porque sí, lloró, pero al final supo que ese llanto era innecesario y lo soltó como un globo hacia el infinito cielo. 

lunes, 15 de junio de 2026

UVA CreArte

 

Los miércoles a las dos, la UVA de El Poblado nos convida a través de Carlos a tomar los pinceles, los acrílicos y los moldes, para retratar palenqueras o asumir el reto de las acuarelas. La mayoría somos pensionadas que vamos a compartir y a hacer amigas. 

Allí fue donde conocí a Jazmín y a Yamile y nos ponemos de acuerdo hasta para tomar un tinto en otro horario para conversar sobre la vida y sus sobresaltos.

Carlos es un instructor maravilloso, tiene un temperamento dulce y una risa que suena nerviosa para muchas y como un tic para otras. Siempre ríe. Estudio artes, fue librero y ahora es instructor en la UVA. 

El país que más le ha gustado es Italia y no es de extrañar por qué. Durante las sesiones nos pone música de nuestra época y eso nos complementa bastante bien. La técnica que más le gusta es el porcelanicrón y a mí honestamente me aterra porque perdí mi motricidad fina y no logro hacer ni un bastón de navidad.

El otro día llegué a las dos y cuarenta para madrugar a mi clase de tres, y las vi a todas sentadas cuando me recordaron que la clase era a las dos. Ya los despistes están jugando conmigo. Ahora sí les digo lo que más me ofusca, estamos en junio y ya empezaron a hacer los arreglos de navidad, sé que los años transcurren rápido, pero con estas prácticas más. CreArte, más despacio por favor. 



miércoles, 10 de junio de 2026

El primer amor

La ventana sabe cuántas veces me asomé esperando que pasaras. Estaba encerrada en mi cuarto con matemáticas sobre la mesa, biología en los libros, ciencias sociales abiertas en la cama. Adolescencia con la efervencencia de creer que verte pasar era lo único que importaba.

Cuánto recuerdo aquella ventana de otra casa, nada que ver con este apartamento alto con estrecho balcón donde ni las aves vienen a alegrarme con su canto. 

La torre se interpone entre la luna y yo. Nunca sé si está llena a menos que despierte de madrugada. Aunque hay noches donde la he visto ponerse como un atardecer nocturno y hasta fotografías le he tomado con nostalgia. 

Qué habría ocurrido si alguna vez te hubieses atrevido a timbrar en aquella casa. Si verte al verte pasar me hubiera atrevido a lanzar un avión de papel, si me hubiera atrevido a soltar las ciencias sociales para socializar contigo. ¿Por qué tan tímida? ¿A quién se lo heredé?

Todo lo que canta la canción, no es más que un sueño de mi primer amor. 

La fotografía de la imagen no me pertenece. Busqué al autor y no lo encontré luego. 


https://youtu.be/Emzm-nK96mo?si=5zUbHzfzh-Ns6C6R

domingo, 7 de junio de 2026

El tarot y yo

Después de un tiempo dedicado exclusivamente a mis libros, he decidido abrir de nuevo un espacio selecto de consulta de Tarot. Solo atenderé dos sesiones por día.

La soledad me captura sentada en una mecedora, con las cartas del tarot esparcidas en el piso, sin reverencia alguna. Quizás desdeñando algo de mi pasado. Quizás reclamándole a la vida aquello que no pudo predecir para mi misma.

Ayer tomé las acuarelas y pinté una libélula y un mar. Parecen dibujos de niña: un poco surrealistas, un poco torpes, llenos de emoción.

Luego recogí las cartas y las acomodé sobre mi regazo. Con ternura tomé una y sonreí al encontrar a El Loco, anunciando las aventuras que todavía me esperan.

No vi romances.

Vi letras.

Una reconciliación con la mujer que creí silenciada.

Vi rostros, miradas, palabras. Y muchas preguntas. Porque antes que respuestas, el tarot ha sido para mí una forma de escuchar.

Después de muchos años, sigo encontrando en sus símbolos un lenguaje capaz de iluminar aquello que aún no sabemos nombrar.

Por eso he decidido volver.

Te espero


jueves, 4 de junio de 2026

Onírico a color

Hay quienes dicen que no soñamos a color, que solo el blanco y negro atacan nuestro inconsciente, que nunca podemos recordar el inicio de un sueño y que el final se escurre a penas logramos despertar. 

Yo digo que si se recuerdan los colores porque en una ocasión vi una remodelación de una cocina blanca y luego me enviaron la fotografía y precisamente era así.

En otra oportunidad vi a Papá sentado en una casa en ruinas sobre un baldosín azul... no sé qué quería decirme.

Hoy sueño contigo... en los colores más vibrantes y vitales que puedo imaginar. En paisajes exhuberantes o urbes enormes con rascacielos para hacerles cosquillas, con mucho mar, con cielos de todos los colores y nubes que van de este a oeste antes de precipitar sus lluvias.

Sueño con la paz. 

De adentro hacia afuera, si vivo en paz conmigo puedo vivir en paz con otros y traducir esa paz en una paz global. Creer que el sueño de la paz no es solo un sueño, se construye momento a momento y espero tener la fortuna de hacer parte de un colectivo que lo haga realidad, por supuesto... ¡a color!




 

Desde una feria del libro

Hoy partiremos de una feria del libro. La de el centro comercial  El Tesoro. Una feria pequeña. Con editoriales independientes y pequeñas librerías. Una cerca de casa. Adorable, fácil de transitar, deliciosa para recorrer y mirar todos los libros antes de decidirse por cual comprar. 

Chance para hablar con los libreros, para los diseñadores de agendas, para llevarse sorpresas como la reedición de una libreta de elefantes que cargo en el bolso y volví a encontrar, con hojas en blanco... frente a la mía desgastada y rayada luego de transitar conmigo desde el 2019.

Conocer las novedades y sumergirse en los libros atemporales con sus obras maestras que Palinuro lleva religiosamente a la feria. 

Conversación con Wilson Mendoza de Grámmata. Viejos recuerdos, interlineado de anécdotas. 

El cabello suelto para resaltar la naturalidad de un encuentro con la tinta sobre el papel. Con las imágenes de portadas queriendo devorarme toda. Con la bibliomancia como la mejor manera de leer cuando somos varios los lectores curiosos detrás de un título.

Fluir... Sentir que todo se acompasa. Escuchar por música los pasos y los murmullos de la gente preguntando por las referencias de los libros que buscan o sueñan leer por iniciativa o recomendación.

Caer... en la pregunta enigmática de qué hacer después de adquirir un libro. ¿Dónde leerlo? ¿Cuando empezar? ¿Continuar con el que ya viene comenzado o interrupir su lectura para abrirle paso al nuevo?

Leer... poder leer. ¡Qué regalo!


 

miércoles, 3 de junio de 2026

Jose



Jose, nuestros mejores momentos no quedaron retratados. Me enseñaste lo que significa la palabra hogar y a tu lado me sentí segura y amada. 

Nuestro hijo es afortunado de tenerte.

Podría enumerar la cantidad de cosas y situaciones que lamento, pero no puedo regresar en el tiempo para enmendarlas. Sé que compartí una década de mi historia contigo y fue una de las más bonitas. Junto a ti aprendí la palabra equilibrio y disfruté cada carpaccio como si fuera el primero.

Apoyaste mis letras, respetaste mi literatura y mis tertulias, nunca me celaste y siempre me compartiste lo  mejor de tu fotografía y tu visión como artista. No puedo estar menos que agradecida. Fue una verdadera fortuna contar contigo en varios periodos de mi vida desde la universidad. 

Varias administraciones, múltiples separaciones, pocas discusiones, más caprichos míos por un temperamento impredecible y bipolar. 

Gracias por todo lo que representaste y por esa amistad tuya tan genuina y profunda que ahora más que nunca extraño, aunque sé que puedo ponerte un mensaje y lo respondes. 

Extraño tu voz, tu pecho, tu whisky, el sonido de tus llaves cuando llegabas a casa, la ráfaga de balas en el televisor mientras dormitabas y mil detalles más que ya no vienen al caso. 

Todo esto es para decirte que te recuerdo con infinita dulzura y gratitud. 

lunes, 1 de junio de 2026

"Desde que nacemos estamos muriendo"

 

El budismo está basado en la impermanencia. Afirma que la vida es como una flecha que siempre avanza, nunca retrocede; que el presente siempre es lo que importa; que debemos mirar cómo es el comportamiento de nuestro cuerpo al hablar, que debemos ser coherentes entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que sentimos.

¿Cómo lograr dicha coherencia? A través de la meditación o la oración.

Este primer semestre para mí fue muy complejo. Me enfrenté a problemas neurólogicos que todavía están en recuperación. Pero no puedo retroceder y preguntarme por qué.

Creo que en lugar de aferrarme a mis momentos difíciles debo confiar en que estoy sembrando para cosechar momentos mejores. Que debo seguir el tratamiento, confiar también en los doctores que me atienden y reconocer que si estoy muriendo un poco, valió la pena vivir todas y cada una de mis experiencias.

La temperatura del país

 

Soy pésima hablando de país. Toda mi vida he estado enferma y por ende me he concentrado en mirar hacia adentro buscando desesperadamente la manera de sanar. Es en la literatura donde he encontrado sosiego.

Sin embargo, como ciudadana y frente a los resultados de ayer, hay que reconocer que Colombia no tiene una sola cara. Que ambos perfiles niegan al otro y que esta polarización es no es algo nuevo. Nuestra país y su política ha sido violento desde sus orígenes y con la temperatura de ayer y ambos discursos, lamento sentir que continuaremos así. 

Descalificar al otro, echarle el agua sucia, imponer las ideas en lugar del bienestar del pueblo en todas sus instancias es inaceptable. Es absolutamente necesario, defender las instituciones que también nos representan. 

Para una segunda vuelta vamos tan agresivos que nuestra sociedad creo, no dimensiona los próximos cuatro años de gobierno. No solo tendrá que enfrentar al lastre del gobierno anterior sino proponer medidas de emergencia en todos los ámbitos: salud, ecosistema, corrupción, narcotráfico, guerrillas, paramilitares, ignorancia y pobreza.

Los que quieren continuar con las medidas inaceptables e irracionales del gobierno Petrista, no saben en qué nos están metiendo.

Abelardo reconoció no ser el candidato perfecto. Y no lo es. Sin embargo es nuestra esperanza y el rostro que yo, personalmente, elijo ver.   

Las pantuflas y el cojín

  Las flores sobre el cojín te van a devorar entera. Que no digas que no te lo advertí. Vamos, no me mires así, ese reojo no te luce, pregún...