sábado, 26 de septiembre de 2026

La fiesta


 Ayúdame a escribir un pasaje de gala a una fiesta por el motivo de alguien más. Ayúdame a determinar una hora para estar lista, un color para el vestido y un accesorio en el cuello que sólo te provoque una cosa: quitármelo. 

Pasa por mí con ese traje negro que tanto te queda. No uses corbata, llevo un corbatín de emergencia por si los de seguridad nos hacen a un lado –cosa que deberían– y así nos ahorraríamos el tiempo de sentadillas y señales que el padre hará antes de casarlos. También te evitarías toser cada vez que la amiga de la amiga mira en dirección nuestra o alguien más crítica nuestra osadía de llegar juntos después de un convencional: estamos separados. “Volvieron, volvieron”, parecerán palomas picoteando los restos del parque y entonces mi mano fría se deslizará por dentro de tus dedos con la complicidad de quienes no tienen que volver porque nunca se sintieron objeto de terminaciones. 

Placeres. Nos place estar juntos o no nos place. “Prometes amarla…” dice el coro al que los demás prestan atención y nosotros nos miramos porque lo nuestro tampoco es susceptible de promesas. ¿Entonces ustedes qué es lo que tienen? Si les dijéramos no sería tan atractivo. Ah, el semi-internado, es cierto, cada uno en su casa y de a raticos… ¿quién dijo? El espacio es lo de menos. Ya, ya, la novia va de salida. De llegada querrás decir. Creerá haber dicho sí cuando la condicionaron desde la pregunta. ¿Podría decir no?

¿Con qué frecuencia una mujer dice no? No me lo recuerdes quieres… tú dijiste no. Mejor vamos por un poco de champaña. Luces hermosa. 


--¿Cómo me dijiste que quitaba ese accesorio de tu cuello? 

--No te dije.


Los vicios de Nora


Compra labiales del mismo tono, de una marca diferente, mínimo dos veces por mes. Fuma cigarrillos de chocolate y come galletas como si fueran cornflakes. 


En la tienda de bromas que provee los cigarrillos dicen que debe tener muchos sobrinos. 


Rompe medias como si fueran cáscaras de huevo. Devora tacones, no sabe caminar. No se come las uñas, eso no. Le fascina buscarse horquilla en el cabello y romperla con las manos. 

Adora a Penny en The Big BangTheory y a veces no entiende lo que dice Sheldon... Por eso repite los capítulos y los pausa, toma nota y ha escrito al programa diciendo que hay inconsistencias en diálogos que le atribuyen a la física elementos de la cuántica ––no es que tenga razón. También se ha quejado porque Amy se merece a alguien menos egocéntrico. No le responden, eso no evita que siga escribiendo; incluso se atrevió a decir que la serie requería: Parental guide. 


No es rubia, pero lo parece. No es crespa, pero le queda bien. No es tonta, sabe hacerse; así fue como logró ser la consentida de papá, pero eso fue hace tanto que ahora su vicio es ser la preferida de alguien más: debe ser ejecutivo. Tiene que usar la camisa por dentro. Impecable selección de corbata. Zapatos negros o cafés. Buenas piernas (nada de palitos) Buen culo (qué hacemos, le gustan los hombres con buenos traseros). Canosos, los ama. Eso nos da una idea de la edad que la atrae. Jóvenes no, por Dios, le recuerdan a Sheldon. 


Los pesca en el centro comercial entre siete y nueve de la noche. Cuando alguien le gusta y va solo, ella se presenta: mucho gusto, mi nombre es Nora. Ay, Nora, Norita, Nora: del centro comercial a la fonda y de la fonda al motel. Tres, cinco, siete aguardientes y está lista. Le fascina amanecer en camas nuevas así sea una vez. Despertar y no reconocer las cortinas. Vivir sin censura y sin ley. Todo la envicia menos enamorarse... eso sí fue sólo una vez.


viernes, 25 de septiembre de 2026

Periódico Literario El Gaviero

 

El Gaviero Periódico Literario… Medellín – Colombia

El título de «El Gaviero», no hace alusión al personaje del escritor colombiano Álvaro Mutis, «Maqroll el Gaviero», viejo marino, extraño y errabundo «alter ego» del poeta. El nombre se origina en un término usado en la marina, la gavia, que etimológicamente proviene a su vez de gaviota. Es la parte más alta de un barco, en donde se aposta un hombre que otea, aguza y escudriña el horizonte. Una metáfora, si se quiere. Contacto: elgavieroperiodicoliterario@gmail.com

El Gaviero

Hace poco salimos en la edición no. 27 del El Gaviero Periódico literario de Medellín - Colombia.

Mis textos seleccionados por el cómite editorial, corresponden a entradas de esta página. 

En el Periódico encontrarán una selección maravillosa de textos de Borges, de Juan Guillermo Malandro, Emiro, Carlos Mario Garcés Toro entre otros. Los invito a ingresar a la página y dejarse sorprender por buena literatura ojalá en compañia de un café. 

domingo, 20 de septiembre de 2026

Carnaval de especies después de una sonrisa

¿Cuánto tiempo tarda una sonrisa? Milésimas de segundo. Una mirada cómplice, puede que tarde más. No se necesita un lecho, basta con un trayecto compartido en un medio de transporte. 

Una milésima. ¿Cuánto más se necesita? Si nos acercamos un poco no hará falta ni pedir la hora. 
El tiempo será un recurso manido. 

Todo se detendrá. Habrán peces, aves, reptiles y mamíferos interrumpiendo el trayecto.

Aves contra las ventanas. Peces en las manos. Reptiles en los pies. Y mamíferos... nosotros. 

¿Qué hacemos en un medio de transporte? Sería mejor ir a pie. Descalzos si es posible. Hacia el sur que es mi punto cardinal favorito.

¿Y las aves, los peces y los reptiles? ellos si tendrán que continuar  que el medio de transporte los lleve a su destino. 


 

viernes, 18 de septiembre de 2026

Martín

 

Muy interesante. Es el mismo Martín con una situación y una decisión.

Resulta que tiene cuatro instancias, trabajos, una relación afectiva estable y buena relación con sus hijos. Todo a pedir de boca, sin embargo no se siente satisfecho.

Tiene una idea que lo viene obsesionando hace un rato, pero es una idea que lo obligaría a salir de su zona de confort y de alguna manera, arriesgarlo todo.

Después y solo después de contemplar los pro y los contra de la idea, decide no arriesgarse. Cierra los brazos y piensa: "lo que ha de suceder, suceda".

jueves, 17 de septiembre de 2026

Parabólica

Quítate esos audífonos, mira que no te lucen. Escucha los sonidos urbanos: la guadaña, los gritos del recreo del colegio vecino, el desgarro de un carro a deshoras.

Si tienes tiempo me encontrarás espacio, sé que también puedes, si quieres hasta puedas escucharme.

No, no  me doy  por vencido. Sé que te estorbo cuando me hago tras de ti, que soy una interferencia.

Y tú como una parabólica con mugre vas no vas a ponerme atención a pesar de esos ojos que hasta miran por la espalda.
 

Cumple tanto

No todos los días se está de cumpleaños aunque ya no sean años los que se cuenten con los dedos sino décadas, jajaja...

¿Dónde está la trayectoria? Escondida. ¿Por qué? Caprichos del destino. ¿Hasta cuándo? Nunca se sabe. Con la literatura al igual como con un parto, nunca se sabe. Cuarenta semanas pueden ser cuatro años o cuarenta en buenos términos, de lo contrario, una ceniza más para la eternidad.

Los árboles geneóligicos también se pierden, el tatara... nunca sabemos que hizo, cuáles fueron sus preocupaciones, a qué oficios se dedicó. La tatara, cuántos hijos parió, si tuvo tiempo de ser ella, de conocerse ella entre tanto alumbramiento.

Sigo creyendo que los más afortunados son los árbóles. Ahí, bien plantados, resisten o mueren según la estación, no se preocupan por los hijos y es menester dar frutos cuando su especie lo dictamine. En ellos se posan loros, guacamayas, petirrojos, orejaamarillos y hasta sirven de columpio para los orangutanes.  

¿En cuántas vamos? Casi en cinco, no me da pena decirlo. 



 

miércoles, 16 de septiembre de 2026

No me gusta la sal

No me gusta la arena por la sal. Parece devorarme de mordizco en mordizco mientras de nada sirve que intente espantarla. 

¿Te gusta la sal? A mí ni como condimento y mucho menos en  lágrimas. 

Prefiero posar para ti. Decirte que te ves lindo en esa pantaloneta azul. Que no me molesta en lo más mínimo tu panza y que incluso, la creo parte de tu atractivo.

Ah sí, fue en Cuba. 

Entre Hoguín y Matanzas... no recuerdo bien. Solo sé que a los poetas del 2019 de La Isla en Versos, nos permitieron brevemente disfrutar el mar. Poetas mayores, con tantas palabras que parecían salir de diccionarios. 

De nuevo al bus las voces antes de cada presentación parecían caracoles recién recogidos. El chileno a mi lado estaba contento con mi conversación --al menos eso parecía--. De rato en rato me ponía la mano en la pierna y yo me hacía la loca como quien no sabía interpretar la señal.

A escondidas, entre mi cuarto y el suyo debo reconocer que no me molestaba su sal. 


 

Fósiles de árboles

 

Lo que podría haberse convertido en leña no son más que escombros esperando a que Empresas Varias pase por ellos. 

Hace poco tuve un mueble de madera del que me deshice igual. Del cuarto útil a quién sabe dónde. La madera la reciclan diferente y le pido a Dios que fuera para algo útil como un muñeco o un carrito con los que jugaban los niños de antes.

No sé cuántos fósiles construyeron mi mueble pero no se merecían el final que les otorgué. 

Ahora veo fósiles afuera y sigo sin conocer su destino, si serán carbón y continuarán su tránsito en una parrilla para un asador hasta que se hayan consumido por completo.

Me gustaría pensar que regresarián al campo junto con camiones repletos de ellos, para ser centinelas de cultivos o hacer parte de un tonel para el vino y continuar su destino como un ser que merece respeto.


martes, 15 de septiembre de 2026

Fausto y Angélica


Anoche dabas vueltas en la cama con miles de preocupaciones en mente. La quiebra era inmiente. Creias que no saldrías. Habias dedicado tu vida a tu propia empresa y ya no podias ni contratar los operarios que necesitabas para permitir que continuara en marcha.

Consolarte no sería suficiente. Decirte que dejaras dormir los problemas sobre la almohada tampoco. 

Nadie sabía tu situación. No la habías compartido ni con tu esposa. Quizás ahí estaba el error. 

Ella sospechaba que tus noches en vela querían decir que algo no andaba bien en la fábrica; cada vez llegabas más tarde y apesumbrado. Tal vez en otro momento no se habría atrevido a preguntarte, pero esta vez se armó de valor y te dijo:

—¿Qué está pasando Fausto? Sea lo que sea puedes contarme.

—Estamos quebrados. Le he dado vueltas de cabeza a la situación y no sé que hacer.

Angélica se quedó callada un momento y seriamente le preguntó: ¿no habrá un comprador interesado en la fábrica?

Era una salida que no habia contemplado.


lunes, 14 de septiembre de 2026

La boina

No es invierno, no, sin embargo conserva su boina y sale al supermercado con ella. Sabe que la miran, que casi todos se detienen...que preguntan ¿y está de dónde salió? ¿A caso no siente el calor? 

No es excéntrica, pero parece que le gusta llamar la atención.

Quizás te busca entre la gente con la boina como una señal de que no es otra sino ella. Quizás se quiera encontrar contigo en una intersección, un semáforo, o en la entrada de una universidad pública. 

No lo sabremos hasta que cierre eso ojos y nos haga creer que tiene pena, aunque sea por una lagaña que el polvo arrastró hacia su rostro.


viernes, 11 de septiembre de 2026

¿Y dónde están los niños?

 No es por la hora, estamos entresemana, no sé si están escondidos haciendo tareas, pero tampoco los he visto sacando a sus perros.  Son los adultos quienes los pasean y hay ancianos tomando el sol. 

El pasamanos solo se permea con la lluvia, ya no hay manitas que se cuelguen de él y el lizadero hace rato que no sabe lo que es una nalga.

Ese techo ya no es un simulacro de casa y solo recibe la lluvia que por estos días, también es escasa.

No sé si convocar a los niños con  una piñata improvisada o repartir dulces con una invitación al parque en los apartamentos, sin ser halloween para ver cuántos bajan. ¿Y sin son tan pocos... como los que he visto visitando a la abuela y yo que aún no me convertí en una, espero que me visitaran?


 

jueves, 10 de septiembre de 2026

El cocodrilo

Si entrara a la piscina tú tendrías que rescatarme; no porque no supiera nadar, sino porque mi capricho sería flotar, flotara como una niña a quién sus brazos la sotienen mientras sus pies comprenden qué es estar el agua.

La piscina no sería climatizada y el frío posiblemente ya tendría mis dedos arrugados. Como un cocodrilo te asecharía como presa. Lento, sin afan, esperando que lanzaras el flotador para hacerte caer al agua con él. 

Una vez dentro, tú vestido aún, te enojarías conmigo y por desgracia no podríamos llorar de la risa porque ni tú ni yo, lo notaríamos. 

Habría sido más fácil si te amarraras la soga al cuerpo para no perder el equilibrio en la orilla y no caer en  mis fauces desesperadas. 

Sabrías que probar un bocado tuyo no habría sido suficiente porque ya había probado tus labios y aunque en un principio me hubieran resultado insípidos, me terminaron gustando. 


 


 

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Aquel tejado

Aquel tejado me separa de la calle y los árboles. Me niega una parte del cielo. Me obliga a mirar mis pies mientras paseo a mi perro. Estoy aburrida. Una palabra que nunca se ha escrito en esta página. 

El paisaje me abruma tanto que no encuentro placer en sus acartonados ladrillos. Preguntarme cuándo fue construido o por quién no me despiertan curiosidad alguna.

Quizás una araña o una lagartija o escalandolo, sí... así como la paloma que se posa esporádicamente sobre él. Entonces ya deja de ser un muro con tejado para ser una casa. 

No veo arañas  ni lagartijas, es de día y deben estar escondidas. No sé que las separa del muro y el tejado, quizas sea mi perro y mi presencia.  

 

martes, 8 de septiembre de 2026

Lina María

Definitivamente es un buen hombre, es centrado, estable, fiel. No deberías dudarlo tanto. ¿Qué quieres ponerlo a prueba? ¿Cómo sería eso mujer?

Fácil, le propongo un proyecto de nosotros en el mediano plazo. ¿Pero si así no es él? Tú no lo diijiste. Te dije que era centrado, ¿cómo interpretas eso? Quiero más. Quiero saber si está verdaderamente comprometido. Ya, entiendo, no será tu propia inseguridad lo que te aflige.

Ni se te ocurra hablarme así. ¿Hablarte cómo? Así... dime, ¿qué piensas hacer? Prepararé una velada romántica y le diré que es hora de mirar hacia nuestro futuro. Eso está bien. ¿Estás segura de que ese futuro te incluye? Por supuesto. Entonces, ¿por qué necesitas ponerlo a prueba?

lunes, 7 de septiembre de 2026

Respirando el cielo

A veces solo nos queda reposar, saber reposar. 

Ya olvidé cuando fue la última vez que me dejé caer sobre la grama con los ojos cerrados, solo respirando el cielo, porque sí, el cielo se puede respirar.

A veces pienso que soy una nube, que los roles se invirtieron y que seré yo quien decida llover, bastarían un par de lágrimas para inundar una comarca. 

No necesito pensar en ti para volver a mí. ¿Cómo es eso? A veces me obsesiona tu ausencia. Dejarme caer es una manera de rendirme sin doblegarme. Recordar tu amistad con gozo, no pensar en lo que pudo ser. 

Volver a la grama, volver al cielo, ser hoja, ser nube y dejar que hasta las hormigas o los aviones se me atraviesen o se posen sobre mí.  

sábado, 5 de septiembre de 2026

Literatura y Tarot

 Taller de Luna


El jueves tuve el privilegio de ser invitada al programa Taller de luna gracias a Luis Fernando Cuartas y la Universidad Nacional para hablar de Literatura y Tarot.

Hablar de ambos mundos entrelazados ha sido mi intención durante los últimos tiempos aunque los arcanos han estado presentes en mi inconsciente al momento de escribir.

¿Cómo escribo? ¿Cómo interpreto el tarot? 

La asociación libre. La empatía. El azar. La confianza y la belleza del ritual.

El ritual parte de un incienso y una vela encendidos junto a una taza de café sobre un mantel rojo. Rider es el tarot que leo. 

Cada consultante trae sus propias circunstancias presentes con las que puedo vislumbrar y dialogar. A partir de allí puedo anticipar el futuro inmediato, algunos hechos e imprevistos que pueden ocurrir durante ese futuro inmediato y un consejo de las cartas.

Pero ahí no termina una lectura, priman las preguntas. Todos queremos respuestas. El tarot puede orientarnos. Eso sí, el libre albedrío está por encima de todo y una decisión cambia toda la ruta. 

La literatua y el tarot se fusionan en el inconsciente de cada escritor con su propio insconsciente. Al momento de escribir, lo onírico, lo perceptual. También de manera consciente con la investigación rigurosa que cada autor realiza sobre la obra que está escribiendo.

 Todos somos intuitivos de una u otra manera, el asunto es qué tanto confiamos en nuestras corazonadas.  He tenido muchos consultantes que salen diciendo: no me dijo nada que yo no supiera. 

Ahí perfectamente está la gracia. 

viernes, 4 de septiembre de 2026

Mi tía Cecilia

 


Al mediodía se quita el vestido de lino, se pone una bata para no arrugarlo y se hace un moño alto. De niña la vi repetir ese ritual todos los diciembres en Cartagena, cuando yo escapaba de las lluvias y del asma. Mucho antes de saber que había construido una inmobiliaria respetada o que viajaría por medio mundo, ya sabía que en esa casa había un modo particular de habitar el tiempo.

Ella era mi refugio. 

Durante mucho tiempo pude visitarla hasta tres temporadas por año. Mientras crecía ella me recomendaba lecturas tanto de su biblioteca como de las revistas de moda que no podían pasar desapercibidas en su estar.  Mientras mi padre era más conservador ella me lanzaba a Desayuno en Tiffany´s. 

Siempre ha sentido fascinación por otras culturas y por el rol de la mujer en cada una de ellas, no ha dudado en ponerse un niyab cuando ha sido el caso y viaja tanto que nunca sé desde dónde recibe mi llamada. 

Ahora la vida le ha regalado nietos, cuatro para ser exactos. Le dicen Chechi y de veras el apodo le queda lo más bonito. Es la prolongación de su existencia como diría mi padre. 

Diego


 Diego está muy estresado en su trabajo a pesar de que cuenta con todas las herramientas para desempeñarse bien. Los demás no creerían que en el fondo duda de sí mismo.

Los presupuestos lo agotan de manera singular, son un dolor de cabeza porque nunca hay certeza de si se alcanzarán.

Un poco de confianza no estaría de más, cuenta con un buen equipo de trabajo, experiencia, y fortaleza.

Sus dolores de cabeza están centrados en un futuro que no puede controlar. Presupuestar también es confiar, si las cosas se hacen bien, no estará lejos de acertar. 

El traje con bufanda

  El traje       Es de invierno. Los tacones deberían ser botas pero las que tiene no la hacen sentir cómoda. Negr...