El pasamanos solo se permea con la lluvia, ya no hay manitas que se cuelguen de él y el lizadero hace rato que no sabe lo que es una nalga.
Ese techo ya no es un simulacro de casa y solo recibe la lluvia que por estos días, también es escasa.
No sé si convocar a los niños con una piñata improvisada o repartir dulces con una invitación al parque en los apartamentos, sin ser halloween para ver cuántos bajan. ¿Y sin son tan pocos... como los que he visto visitando a la abuela y yo que aún no me convertí en una, espero que me visitaran?

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