Jose, nuestros mejores momentos no quedaron retratados. Me enseñaste lo que significa la palabra hogar y a tu lado me sentí segura y amada.
Nuestro hijo es afortunado de tenerte.
Podría enumerar la cantidad de cosas y situaciones que lamento, pero no puedo regresar en el tiempo para enmendarlas. Sé que compartí una década de mi historia contigo y fue una de las más bonitas. Junto a ti aprendí la palabra equilibrio y disfruté cada carpaccio como si fuera el primero.
Apoyaste mis letras, respetaste mi literatura y mis tertulias, nunca me celaste y siempre me compartiste lo mejor de tu fotografía y tu visión como artista. No puedo estar menos que agradecida. Fue una verdadera fortuna contar contigo en varios periodos de mi vida desde la universidad.
Varias administraciones, múltiples separaciones, pocas discusiones, más caprichos míos por un temperamento impredecible y bipolar.
Gracias por todo lo que representaste y por esa amistad tuya tan genuina y profunda que ahora más que nunca extraño, aunque sé que puedo ponerte un mensaje y lo respondes.
Extraño tu voz, tu pecho, tu whisky, el sonido de tus llaves cuando llegabas a casa, la ráfaga de balas en el televisor mientras dormitabas y mil detalles más que ya no vienen al caso.
Todo esto es para decirte que te recuerdo con infinita dulzura y gratitud.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por visitar mi blog.
Si deseas compartir tus opiniones, preguntar sobre mis libros, proyectos literarios o posibles colaboraciones, puedes dejar un comentario. Disfruto leer cada mensaje y responderé tan pronto como me sea posible.