sábado, 21 de febrero de 2026

Gratitud

Se fue la luz por varios instantes, tenía que aferrarme a la cama por mi miedo a continuar cayendo.  Mi cuerpo dejó de pertencerme y solo los golpes me confirmaban que seguía aquí. No perdí la conciencia ni el sentido, solo el equilibro. Fueron muchos los exámenes y diagnósticos que aún continúan. Que un realce, que un golpe en la cabeza mal dado, que vértigo, que problemas de toxicidad por usuales medicamentos o lo temible: enfermedades del sistema neurológico.

Aún no es claro mi panorama, pero sé que necesito fisiterapia, fisiatria e incluso la compañía temporal de una enfermera.

Después de dos meses en la clínica tuve que aprender la humildad de necesitar y pedir ayuda. Dejar mi pudor para ser bañanda por enfermeros o amigos. Verme obligada a usar pañales. Mirar por la misma ventana todos los días y pedir la lucecita del baño con puerta abierta por si algo ocurría. 

Aprender a que no podía pararme ni sentarme sola, hacer ejercicios de respiración, tomar pastilla adicional para la ansiedad y no temerle al resonador a pesar de los ruidos tan particulares que hace y de esa mascarilla que parece sacada de una película de terror para personas claustróficas. 

Conté mucho con Dios, con Ana, con Stepha, con mis hermanas, con mis cuidadoras, con Diana y sus hijas, con cadenas de oración, con profesionales cálidos que me explicaron una y otra vez en que fase del proceso íbamos y que estábamos descartando. 

Toda mi gratidud en especial con Ana Gómez, los doctores Esteban Arango y Miguel Restrepo de la Clínica Las Américas y particularmente al doctor Santiago Aristizabal y todo el equipo del HPTU.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por visitar mi blog.

Si deseas compartir tus opiniones, preguntar sobre mis libros, proyectos literarios o posibles colaboraciones, puedes dejar un comentario. Disfruto leer cada mensaje y responderé tan pronto como me sea posible.

¿Y dónde están los niños?

 No es por la hora, estamos entresemana, no sé si están escondidos haciendo tareas, pero tampoco los he visto sacando a sus perros.  Son los...