lunes, 6 de abril de 2026

Abril

Abril es primavera. Las flores se abren con el rocío. Los pasos se aligeran, las alas también son nuestras.

Vuelan los sueños, tienes cara de un eugenio, siempre me gustan los eugenios porque son almíbar para los colibríes, y de ellos están inundados los cuadros de mi casa. También solían visitarme cuando tenía sembrados unos cuantos y vivía unos pisos más abajo. 

Nunca los he cebado con las casitas rojas donde muchos les ponen azúcar porque he escuchado que les hace mal. 
Hice veinte semblanzas de un fragmento de mi mundo exterior, de amigos que me acompañan y regreso a mí convencida de que fue mi manera de homenajerlos. Muchos quedaron por fuera porque o bien, ya no hacen parte de mi vida, solo del recuerdo, o bien porque no tengo mucho que decir de ellos aunque conserve sus fotografías y muy gratos momentos.

Regreso a mí, en medio de este vuelo de primavera, sorprendida y agradecida contigo lector por acompañar mis pasos. No tengo fotografías tuyas, pero quiero dedicarte esta estación, los pétalos de flores que se abren y la lluvia tenúe que aún cae sobre nuestras ciudades. 



 

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