sábado, 25 de abril de 2026

Lluvia de nervios

¿A dónde van las nubes cuando es de noche y sin tormenta y... llueve? ¡Ahí están! Pero se esconden. Pareciera que juegan con  nosotros y nos obligan a tomar un taxi. Nadie camina cuando llueve. Nadie se moja voluntariamente. Nadie quiere el agua que no sea desde un grifo de la ducha, --caliente o fría--lo importante es que descienda por nosotros controlada. 

Estoy donde nadie me ve.  

Mis nervios son como las gotas de esa lluvia que cae y que no controlo por más que lo intente.

Ya no puedo pararme a esperar el bus bajo la lluvia sin miedo a deslizarme. Tampoco tomar el sol bajo una pendiente. Mi tierra se volvió plana y tremendamente aburrida. No puedo aprender a caminar de nuevo porque lo que realmente ocurrió es que mi mente olvidó cómo hacerlo. 

Necesito ser lluvia para fundirme de nuevo en el paisaje sin miedo a las montañas, sin terror hacia los ríos. 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por visitar mi blog.

Si deseas compartir tus opiniones, preguntar sobre mis libros, proyectos literarios o posibles colaboraciones, puedes dejar un comentario. Disfruto leer cada mensaje y responderé tan pronto como me sea posible.

Las pantuflas y el cojín

  Las flores sobre el cojín te van a devorar entera. Que no digas que no te lo advertí. Vamos, no me mires así, ese reojo no te luce, pregún...