Abre la puerta mujer, mira que no es para tanto. Solo amanecí con los amigos... tú sabes, tomándome unos tragos. ¿Por qué me siento tan minúsculo? ¿O fuiste tú la que amplió la casa? ¿Tienes un amante gigante que no conozco...?
Abre ya. Estoy empapado. Qué sí, qué sí llovió. Claro que me di cuenta. No estaba tan borracho como para ignorarlo. ¿Qué sí Clarita? ¿Por qué siempre sacas a relucir a Clarita? Ella es pasado cariño, pasado. ¿Y los niños? ¿Cuáles niños? Los nuestros son adultos. Saben bien que tú eres quien lleva las riendas.
Vamos, no me dejes solito, perdóname tantico. No te prometo que no voy a volver a salir entresemana pero si puedo hacer el esfuerzo de llegar más tempranito.
Odio tus no a través de esta puerta. Quisiera que fuera otra vez chiquita para que en lugar de tu cantaleta, tus brazos me esperaran.

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