Diría que desde que dijiste adiós me duele el cuerpo, pero no es así, como te llevo tatuado en el alma no dueles, permaneces.
A veces me siento a cuchichear contigo, en el baño, donde nadie puede escucharme, en especial mi hijo, creerá que tengo amoríos y no se equivoca.
Vuelvo a mirarte. Estás conmigo. Me alisto para ir al trabajo y la emisora sintoniza una canción que justo da contigo. ¡Qué baina esta de tener tantos recuerdos!
Ojalá hoy me pienses un poquito, que despiertes también recordando nuestro cielo y añores cuando lo compartíamos o cuando lo devoráramos de a poquitos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por visitar mi blog.
Si deseas compartir tus opiniones, preguntar sobre mis libros, proyectos literarios o posibles colaboraciones, puedes dejar un comentario. Disfruto leer cada mensaje y responderé tan pronto como me sea posible.