No sospechaba a lo que me enfrentaría con aquellos poemas ingenuos. Nunca lo fui. Era caprichosa, desbordada, capaz de decir adiós con la misma facilidad de decir sí.
A veces mis padres me dejaban invitar a mi novio y nos quedabamos hasta mucho después de que el fuego se hubiera consumido. ¿Para qué necesitábamnos más?
Anhelo no haber consumido el amor como si se tratara de uno de esos masmelos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por visitar mi blog.
Si deseas compartir tus opiniones, preguntar sobre mis libros, proyectos literarios o posibles colaboraciones, puedes dejar un comentario. Disfruto leer cada mensaje y responderé tan pronto como me sea posible.