Gabo era Piscis. Una vez tuve la oportunidad de hacer un akelarre junto al mar como regalo para mi Tia Cecilia. A él asistieron amigas de mi tía y Gabo y Mercedes. Casi no lo creo porque lo vi llegar a la playa vestido de cachaco sin corbata.
Preparé flores en canastas, velas y el ambiente no podía ser más mágico.
Cuando le llegó el turno a Gabo, me dijo:
—Yo de ti no me dejo leer las cartas.
—¿Por qué?
—Se ve que sabes.

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